En materia de zapatos, GRETAFLORA, a contramano de la
cultura de la imitación y la producción masiva, propone volver al
trabajo a mano, reinterpretando elementos de décadas pasadas.
Sus expertos artesanos elaboran minuciosamente cada ejemplar
a través de una compleja serie de pasos en donde se mezcla el
trabajo manual y el uso de maquinaria moderna, con un ojo
especial puesto en los detalles. De la convivencia entre el estilo
tradicional de producción y la tecnología, surge un zapato de
excepcional calidad.
El desarrollo y la mejora constante de cada modelo se encuentra
en el equilibrio perfecto entre confort y performance que tiene que
tener un zapato exigido por la técnica del baile. La selección y
combinación de los cueros son parte fundamental del proceso
creativo. Las ediciones limitadas se producen con un mix de
texturas muy elaborado.
La empresa tiene taller propio de accesorios, distintivo fuerte de
la marca: flores, piedras, cristales y escallas se producen artesanalmente
y son aplicadas en distintas piezas del calzado.
La misión de GRETAFLORA es siempre lograr el zapato con la
máxima calidad del mercado. A la hora de resumir Greta y Florencia
definen lo suyo como "alta costura del zapato".